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lunes, 17 de diciembre de 2012

El texto perfecto.

Debe haber miles de textos alrededor del mundo. ¿¡Que digo miles!?, ¡millones de textos alrededor del mundo, cientos de miles de millones!, y si no solo contamos los pasajes con valor literario y dejamos ingresar también a los aburridos catálogos, textos académicos, volantes, jingles, slogans y cualquier otra expresión literaria, en cualquiera de los idiomas vivos y, por que no también, extintos de la humanidad; la cifra ascendería a casi infinitos escritos. Y no digo esto como una mera banalidad, realmente creo que la elaboración universal de textos puede llegar a vencer la rapidez del tiempo, creando así un atroz bucle de infinidad. Pero no pensemos en eso, porque ese rizo en el tiempo-espacio, representaría una inquietante paradoja, y como todos sabemos, las paradojas destruyen universos.
A lo que realmente quiero referir con todo esto es que, dentro de la infinidad de cuentos, relatos, narraciones y reflexiones que rondan la esfera, no hay ni un solo texto que se acerque a la perfección, ni mucho menos. Me arriesgo a decir que ni siquiera incluso nuestros mas grandes literatos se han acercado a ella, alcanzando con las mas grandes obras de la literatura universal, un quizás.. treinta o cuarenta por ciento de perfección como mucho. Los monjes tibetanos, que estudian milenariamente la filosofía búdica y aspiran llegar al nirvana, aseguran que ni el Sutra del loto, ni el del diamante, cometen errores. Yo, con cautela, me atrevo a retrucarles que sus grandiosos textos, pueden jactarse orgullosos de poseer un, tal vez, ochenta y cinco o noventa por ciento de perfección, lo cual no es poca cosa ni mucho menos, pero todavía guarda una gran distancia con la auténtica perfección literaria propiamente dicha.
Existe un grupo de hombres (con cierto secretismo similar al de los illuminati o los masones), que generación tras generación, se han dedicado a la búsqueda intensiva de ese texto, y que han hecho de ello, una religión.
Esta secta no posee nombre porque los hombres que la conforman, lo consideran banal para el objetivo que están buscando, pero el nombre mas antiguo con el que se los ha denominado por personas externas a ella es “Per facttum quaesitor”, que en latín significa algo así como “el que busca la perfección”.
Poseen entre sus cánones, ciertas normas o creencias que guían su búsqueda: 1. el texto debe ser único y perfecto. 2. Puesto que Dios es lo único perfecto en el universo, el texto debe ser una viva representación suya. 3. El texto debe estar redactado en sánscrito, puesto que ese es el idioma de los Dioses. 4. El texto debe poseer todas las verdades, y ninguna de las verdades al mismo tiempo, ya que el texto es Dios, y Dios lo es todo.
Se cuenta que la secta alaba y sigue esas normas febrilmente como guía para su búsqueda, pero al mismo tiempo las aborrece por no ser ellas el texto y querer imponerse a sus irrefutables y eternas verdades.
Un amigo de mi infancia con el que recientemente me encontré, me confesó (tras unas copas) que la secta sigue en actividad y que el forma parte. Puesto a que ninguna regla censura la distribución de sus secretos, (salvo su propio juicio), me contó que había en la historia del mundo, dos privilegiados (su palabra exacta fue “iluminados”) que habían tenido acceso a las verdades del texto, y con los que lamentablemente no se habían puesto en contacto a tiempo.

La primera persona que llegó a conocer el texto, fue un poeta chino del siglo IX, llamado Zhao Qiang. Llegó a el a través de profunda reflexión, y dicen que sus verdades lo cambiaron. Hasta el día en que el texto le fue revelado, Qiang había tenido una naturaleza amable y sociable. El texto lo corrompió. Dicen que nunca lo transcribió ni editó por miedo a que su idea fuera robada. Lo mantuvo el resto de sus días en su cabeza. Zhao pasaba la mayor parte de las horas tratando de recordar la localización exacta de cada carácter. Muchas veces temió confundirse o cambiar términos, y estar en posesión de un texto casi perfecto, pero no como el que se le había revelado años atrás. Zhao Qiang dejó de comer, dejó de salir y de dormir, para que ninguna distracción borre de su mente el texto supremo que algunos años mas tarde, se llevaría a la tumba; luego de una vida de encierro. Qiang solo había reflexionado en las verdades del texto por espacio de cinco minutos, todo después de eso, fue un recuerdo plagado de miedos, paranoia y tristeza.

La segunda aparición del texto entre los humanos es contemporánea, ocurrió quizás hace unos cinco años. Un joven estudiante inglés de filosofía y letras, se supo pensando en el texto por un caprichoso arbitrio del destino. Su nombre era Henry Miller. Henry transcribió el texto basándose en sus precarios conocimientos del sánscrito y varios libros que sacó de la biblioteca. La perfecta imagen que tenía grabada en su cabeza, se desvaneció apenas Miller puso el punto final en la transcripción. Era perfecta.
Henry presentó el texto a sus profesores, y estos con fingida humildad aparentaron leerlo, y lo recomendaron para el boletín universitario. Se imprimieron doscientas copias de este; el texto ocupaba dos carillas, la trece y la catorce. Ni uno de esos boletines se conserva hoy en día. El texto perfecto, fue leído por aproximadamente veintidós personas, de las cuales diez no lo entendieron, siete lo dejaron por la mitad y cinco lo leyeron completo y estuvieron completamente en desacuerdo con sus postulados. Henry Miller jamás volvió a pensar en ese texto.

domingo, 25 de noviembre de 2012

La eternidad y el texto



En la historia universal de la humanidad, no sucedió una sola vez (por lo menos hasta el momento que voy a relatar), algo tan increíble y arbitrario como lo que procederé a contar ahora. Sucedió en una residencia común; padre, madre y dos hijos; quizá alguna mascota doméstica. Mas específicamente, sucedió en la biblioteca de esa casa. Una de esas bibliotecas que comprenden algunos tomos fundamentales para cualquier biblioteca y algunos de menor importancia, fruto de regalos o recomendaciones. En resumen, la biblioteca de una familia no muy dedicada al placer literario. Lo sorprendente del acontecimiento no niega su banalidad, y es tan sutil la marca que el hecho deja en el mundo, (solo en niveles metafísicos) que casi escapa a mi omnisciencia.
   En uno de los tomos (quizá La odisea de Homero, quizá Orgullo y prejuicio de Austen, o Retrato en sepia de Isabel Allende, o algún otro) algo cambió. Una página, o quizá un simple párrafo.
   Aparentemente el contenido real de la obra se desvaneció dando paso a otro; tal vez metamorfoseó en el otro texto, y se mantuvo así por breves instantes hasta que volvió a la normalidad. Nadie supo nunca sobre esto; ningún miembro de la familia estaba leyendo el libro cuando pasó, y aunque así fuera, difícilmente se habría encontrado justo en la página que cambió por escaso minuto, quizá menos.
   Cual fue el contenido del texto, escapa a mi conocimiento. Sospecho que era un pasaje mágico (mas allá de la magia absurda que lo había hecho aparecer y, mas tarde, desvanecerse). Por ahí eran instrucciones hacia la felicidad y armonía de la raza humana. Tal vez, una fracción del diario de un viajero de la eternidad, o quizá, (y esto es lo que mas temo imaginar) no era nada. Tal vez eran erráticas palabras sin significado alguno, o de algún antiguo y anacrónico abecedario extinto. Esa idea que fácilmente rechazamos por pensar ¿Quién se puede tomar el trabajo de ponerla ahí para que no sea comprendida? O mas inquietante aún, leída.
   De todos modos, el acontecimiento pasó silencioso, sin dejar mas rastro que alguna casi imperceptible coma corrida, como único testamento de su existencia, que tal vez habría sido un error de impresión. Luego de eso, el libro, con su texto original, fue pasando por generaciones, y fue leído exactamente tres veces más, hasta que finalmente fue destruido, en gran parte por el tiempo, pero en definitiva por el hombre, en circunstancias que no vale la pena aclarar y no son de relevancia para la comprensión del relato.

La realidad de ese acontecimiento había sido nula para la raza humana, y su existencia había quedado pendiendo, de un fino hilo invisible, a mi conciencia y juicio. Al leer ustedes este texto, su existencia se hará fuerte, y “será” por siempre; siempre y cuando perdure el relato. ¡Alégrense!, acaban de salvar quizás, la pieza mas importante de la auténtica magia universal.

Juan Sabena.


lunes, 19 de noviembre de 2012

Mi vida sería mas genial si mis sueños fuesen así (I).



Yendo en batimovil por el bajo, me doy cuenta que no tengo un batimovil y me quedo a pie. Camino varios metros y empiezo a cortar matorrales con un machete para terminar desembocando en un canal con pinta veneciana. del lado de enfrente de la calle (o del canal), veo una fábrica con varias chimeneas largando humo violeta, y un cartel en el frente que reza: “SAVENA & CO.”. A los costados, en tarimas de madera, bailan elefantes vestidos de marcha junto a prominentes modelos indias. Entorno los ojos y murmuro para mis adentros mm, sospechosamente extraño… mi apellido se escribe con b larga.”— Decido que seguramente será un error de los que hicieron el cartel y me subo a mi góndola para cruzar el canal, con tanta mala suerte que me detiene un policía —tiene una luz rota amigo— dice el Cobani veneciano. Efectivamente compruebo que tengo una luz rota, y con mas terror todavía, compruebo que me olvidé los documentos de la góndola en casa. Trato de sobornar al policía con billetes del monópoly que llevo en mi billetera y el hombre se enoja y me dice que podría ir preso por hacer eso. Finalmente me confisca mi bote y voy nadando hacia la orilla, ya buscaré mi vehículo por paseo Tablado mas tarde. 



   Entro a la fábrica y veo horrorizado un cuadro de lo mas espantoso; por bandas transportadoras, se van moviendo morcillas mientras máquinas de alta tecnología las comprueban con perfección milimétrica. Las que no pasan el test son eliminadas, mientras que las que son aprobadas, son enviadas a una cinta en donde una última máquina les escribe “Picasso” y luego, con un gesto cliché extremadamente italiano, junta sus robóticos “pulgar, índice y dedo corazón” para besarlos efusivamente al mismo tiempo que con un tirón los aleja de su boca de máquina que fue construida especialmente para eso. Yo me cuestiono si debería unirme al “activismo en defensa de los encurtidos” (ADE), pero luego recuerdo que soy el dueño de la fábrica y que no será conveniente para las ventas. Sigo mi recorrido y entro en un cuarto donde unos oompa loompa parecen estar practicando satanismo, pero después me doy cuenta que en realidad es el proceso de ensamblado morcillístico. Decido que no hay nada en el mundo con apariencia mas diabólica que el proceso de fabricación de las morcillas (si todavía no me creen, les dejo un lindo video que ilustra a la perfección el nacimiento de una morcilla).



   Les aconsejo que lo vean nuevamente porque es increíble; si llegasen a entrar los de CSI justo en ese momento, esa señora tendría muchos problemas para explicar por que está rellenando lo que parece ser un preservativo con tripas y sangre mientras escucha a Cristian Castro en guaraní.

   Como les decía; estos pseudo oompa loompas se me quedan mirando y uno amaga a decir “nos ha salvado estamos agradecidos” pero antes de que lo haga le pateo la cara y le tapo la boca con cinta de embalar. Mientras lo pongo boca abajo, junto todas sus manos y piernas en un manojo y las ato con una soga, los demás hacen una ronda alrededor nuestro y sacuden billetes y gritan entusiasmados. De repente, veo que de debajo de una mesa sobresale la punta de un papel. Me acerco, lo agarro y puedo ver que tengo en mis manos una tarjeta que dice “Avance hasta la salida”. No había terminado mis asuntos en la fábrica, pero ¿Quién soy yo para contradecir a una tarjeta extraña?, salgo al trote tropezándome con salchichas y chorizos desparramados por el suelo. Luego de veinte minutos llego a la salida de la ciudad, en donde mágicamente aparecen 200 monópolys en mi bolsillo, me quejo pero una voz en el aire me dice “el que depositó dólares recibirá monópolys”, así que me resigno y planeo comprar algún hotel. Me dirijo hacia paseo Tablado, pero antes de llegar, ya gasté la mayoría del dinero comprando barrios que me cruzo por ahí. Compro Paternal, Quilmes y Berazategui, y me sorprendo por la pujanza del país en donde cualquier ciudadano puede ser dueño de un barrio por $100. Camino un poco mas y veo pasar un sombrero que se arrastra penosamente y lo sigue un dedal que le pisa las solapas. Con gran empeño llego hasta “Avenida Pacífico” en donde decido quedarme en un hotel de lujo aunque en realidad no quería y tenga que hipotecar tres propiedades para costear mi estadía. Entro a mi habitación y sorprendentemente me recibe Scarlett Johansson que provocativa me llama a la cama. Me acerco rápidamente, pero antes de llegar, ella empieza a tener pequeñas arcadas y de su cuerpo empiezan a salir plumas; esto es suficiente para que yo me detenga. Ahí mismo donde me encuentro parado, saco un crucifijo y se lo muestro tras el grito “SAL DEMONIO”. Scarlett Johansson sigue teniendo arcadas que se convierten en cacareos cada vez mas fuertes. Todo se empieza a desvanecer. Ya borrosamente puedo ver como le sale un pico y aletea torpe y tristemente mientras plumas amarillas vuelan por todos lados.

***


   Me arrastro hacia el borde de la cama, agarro el celular con su horrible despertador de gallo y amago a tirarlo por la ventana, pero lo pienso mejor y decido simplemente apagar la alarma. Siento un dolor punzante en el muslo y de entre las sábanas agarro una pequeña carretilla de metal que anteriormente se encontraba clavada en mi cuádriceps.

   Me quedo meditando un rato y llego a la conclusión de que no soñé nada esa noche, ¿que se le va a hacer?. Si después de todo, yo nunca sueño.

Juan Sabena.
 




miércoles, 24 de octubre de 2012

Almohadón de azúcar.



El prejuicioso ya lleva aproximadamente un año y medio, y debido a un gran éxito en su objetivo de ser completamente olvidado, es que hoy orgullosamente encabeza el ranking inverso de blogs con mayor renombre. Y este infame galardón, no se debe a la (poca) gente que de vez en cuando lo lee y ni siquiera al ámbito en el que se lo presenta, sino al pobre y patético contenido que el autor presenta orgullosamente y con una sonrisa de bobo en la cara, cada vez que puede.

¡PERO!, y sorprendentemente; este no es el primer blog a través del cual el autor contamina a la raza humana, no, hubo mucho antes un inicio, un esbozo sutil de la porquería en la que se convertiría con el paso de los años.

Cual viaje iniciático, este espacio fue llamado “Almohadón de azúcar” y significó un sitio de primera descarga artística de nuestro héroe postmoderno. Con un fondo rosa chicle y un banner del mismo color, el blog representaba de una manera empalagosa y vomitiva todo lo bizarro y todo do que realmente no tiene importancia y es mejor ignorar.

Reproducción estimativa del banner
de la página, el original se perdió. (click para mayor calidad)

El sitio en cuestión ya es polvo, una almeja opaca corroída completamente por la erosión de la marea, pero he rescatado algunas perlas que constituían su contenido.
   Aproximadamente 4 o 5 relatos, y 2 o 3 imágenes fueron rescatadas, y procederé a publicar en este post y en posts próximos. Creando así un grupo llamado “Almohadón de azúcar” que quedará como una huella del pasado, marcada en el presente.

La seriedad y calidad de los escritos es claramente cuestionable, debido a la joven edad en la que el autor los escribió, pero de todos modos no hay razones para suponer que el autor haya madurado en los años posteriores a la realización de estos escritos.



Sin mas preámbulo, les presento el primer escrito. En este caso, como en muchos otros, se tenía la intención de presentar una serie de escritos, dejándola estancada en el primero, como era de esperar.



Super agente Gertrudis (Vol. 1)


Eran dos los policías que interrogaban a la anciana. El coronel Máximo-estroncio se rascó la barbilla y la miró fijamente a los ojos, esta lo miró sin bajar la vista, luego el coronel se sonrió y volvió a apuntar la luz a la cara de la viejita.

     "El señor Estroncio es alguien a el que muchas personas temen, esta anciana es realmente muy habilidososa."  —pensó el cadete Jones del batallón XIV del segundo escuadrón de la caballería VI.

—Usted es una señorita muy valiente.. ¿no es así? —dijo Estroncio con tono irónico— déjese de juegos, ¿donde esta la bola de estambre?.

La anciana no respondió.

Máximo alzó su puño y con un fuerte impulso golpeó a la señora en la mejilla.

La viejita, incapaz de moverse por el fuerte nudo con el que estaba atada a la silla, recibió el golpe de lleno, luego se quedo mirando para abajo. Escondió una pequeña sonrisa mientras una gota de sangre salía de su boca y se resbalaba por su ornamentado y rosa delantal de hornear pasteles, para ir a parar a las esponjosas pantuflas rosas que llevaba puestas. luego alzo la vista y miro al coronel.

—no diré nada— dijo con una voz cliché de anciana británica.

—veo que así será— dijo Estroncio; luego se dirigió al cadete Jones del batallón XIV del segundo escuadrón de la caballería VI y le dijo —tráigalo.

Jones palideció y argumentó —pe..pero señor, es muy peligroso—

¡TRÁIGALO HE DICHO! —dijo el coronel perdiendo la paciencia.

Jones salio y Estroncio se quedo lustrando sus múltiples medallas con los nudillos de sus dedos, en el fondo estaba preocupado.

En el momento que Jones cruzó la puerta, la señora palideció —NO, dejen en paz al señor Muffins.

Jones acogía al gato de la anciana entre sus manos tratando de evitar que este lo rasguñe.

—¿todavía piensa seguir haciéndonos perder el tiempo? — dijo el coronel, y puso un cuchillo en el cuello del minino.

La señora por fin comenzaba a dudar, cuando otra persona se asomó a la puerta y dijo —coronel Máximo-Estroncio, creo que debería tomar esta llamada.
El hombre lo meditó un segundo y salió.

La vieja pensó —es mi momento...— y lentamente sin que Jones se diera cuenta, se fue acercando a la lámpara , luego acercó el nudo y espero a que el calor generado por el bombillo corte las cuerdas.

Era un momento muy tenso, el tiempo pasaba y las cuerdas no se cortaban.

Cuando Jones se percató de la situación, ya era demasiado tarde, fue todo muy fugaz para el. La viejita se soltó del nudo y le pateó el culo aplicando sus movimientos de judoka. luego agarró al señor Muffins y se acerco a la ventana con barrotes. Poniendo una combinación en su reloj de pulsera, activo un láser que cortó el metal cual fuera queso gruyere. Terminó de cortar los barrotes de la ventana, y se subió a ella al momento que Estroncio entraba en la habitación.

Este analizó la situación, vio a Jones en el suelo y a la anciana en la ventana.. entrecerró los ojos y le dijo —no se atreva, jamás lograra librarse de nosotros.

La anciana rió y desapareció con un movimiento fugaz, dejando atrás una de sus rosas y esponjosas chancletas.

El coronel Máximo-Estroncio se acercó a la ventana, agarró la pantufla y la estrujó diciendo
 —has ganado esta batalla Gertrudis, pero no la guerra.

Juan Sabena. (Post subido al blog “Almohadón de azúcar”, 2008)


lunes, 30 de abril de 2012

Y en el diluvio, tal vez me acercaré...


Damas y caballeros, les presento, ESTE POST, que no es un post cualquiera, este es un post especial, ya que aunque no lo crean, ¡el prejuicioso está cumpliendo..:



 ¡UN AÑO! (y 10 días)



Esos malditos 10 días del demonio que me pasé..



Pero en fin, yo, su anfitrión, también estaría cumpliendo años por esta fecha, así que, ¡hacemos un doblete y festejamos los dos de una!



Yay!, un añito de diversi….. ehm.. un añito de aprendizaj…..



¿Qué pasó exactamente el último año desde la creación del blog te estarás preguntando?.... o no....

bueno, preparate porque EL PREJUICIOSO TE MUESTRA EL IMPACTO QUE CAUSÓ EN EL MUNDO:



Ehh.., no es exactamente lo que esperaba... aparentemente la creación del blog desencadenó un efecto mariposa que concluyó con una serie de acontecimientos bastante malos... pero, ¡no pueden culparme del descenso de River!... en fin, pasemos a otro tema.

***

Ahora para continuar, les voy a contar un par de hechos interesantes:

* ¿Sabían que en el primer mes del blog, fueron publicadas mas entradas que en todo el último año?

*Sabían que la cantidad de personas que leen el blog bajó de un 60 p/entrada a un 15 p/entrada en los últimos 6 meses?

*¡Sabías que hay alguien en Singapur que sigue al prejuicioso a todas partes y me mandó un mail diciéndome lo mucho que le gustaba? (esto último me lo inventé)

*¿Sabían que 1/4 de la población cibernética sigue usando Internet Explorer? pobres idiotas...

*Sabían que el blog fue declarado como espécimen protegido por Greenpeace y la WWF


*¿Sabían que a nadie le importa?

***

Las raíces y los frutos

El prejuicioso empezó siendo un proyecto conjunto entre dos amigos que decidieron crear un blog para escribir lo que su corazón les dictara, pensando todo esto en metáforas marítimas, mi copiloto Nicolás sería este hombre


 

(antes de que me olvide, anoten al hundimiento del Costa Concordia como responsabilidad absoluta de el prejuicioso)

"el capitán se hunde con su barco" dijo el viejito barbudo de Titanic, y se quedó mientras el barco se hundía en las frías aguas del Atlántico... 


Lo único que me queda para decir es: Di Caprio totalmente cabía en esa puerta, sino, observen esta gráfica:



Bueno, volviendo al tema, creo que lo que realmente quiero decir es: Nico, todavía tenés la contraseña, y estás totalmente invitado a postear algo, así como también estas invitado a vendérsela a los rusos.

***

Para ir terminando, escribí un pequeño relato especial para esta ocasión, que habla sobre el fenómeno que le da nombre al blog, la raíz de todos los males, la esencia de esta página:

El prejuicioso

El prejuicioso es un hombre sucio, se baña una vez por semana y le gusta insultar a los hippies. A veces le gusta ir a puente Saavedra y escupirle a los parabrisas de los autos que pasan, y cada vez que ve una vieja, se queda hablando con ella sobre la mala educación de los jóvenes y la inseguridad. Luego de eso, usualmente le roba el bolso y se da a la fuga.



El prejuicioso tiene treinta años y vive con su madre, se enoja cada vez que ella cocina pescado y no contribuye económicamente ni lo haría si pudiese. Cuando tiene que ir a algún recital o comprar vino, suele agarrarle plata de la cartera a escondidas.



El prejuicioso no estudia ni trabaja, se sube por atrás al bondi cuando hay mucha gente y no lo ven, no paga boleto de tren y se cuelga del cable del vecino. También le gusta el futbol, sigue al globo a todas partes y putea desde la popular.



El prejuicioso ya fue detenido varias veces por disturbios en la vía publica, le gusta tirar papeles en la calle y asustar a las mascotas de los vecinos, y suele culpar al gobierno de turno de lo sucio que está el país. Tiene el pelo largo y atado con una bandita elástica, también tiene pantalones llenos de grasa y una remera de led zepellin que le queda chica, y claro, ama tomar cerveza y derramarla sobre su ropa, eructar, tirarse pedos y escupir.



El prejuicioso es un hombre como muchos, un hombre como corcho, cadena y hormiga. El prejuicioso sos vos y también soy yo, todos somos el prejuicioso alguna vez. El prejuicioso está en todos lados, y aunque a veces sea discreto, siempre va a encontrar algo para criticarte, no sin antes tirarse un pedo y eructarte en la cara.

***

Algunas observaciones finales:

* Les agradezco a los pocos que leen mi blog y cada tanto me piden que actualize, son lo mejor que hay.

*Les prometo que tengo pensadas algunas ideas incluso peores que las del año pasado, y posts aún mas feos y repetitivos, asi que estén alerta que ya voy a estar subiendo mas cosas.

*¡COMENTEN y pongan me gusta, POR EL AMOR DE DIOS!, es la única forma de que me entere que alguien está leyendo lo que escribo, y los me gusta son una buena manera de difundir y se los agradecería muchísimo...

Sin nada mas que agregar, les agradezco mucho este añazo, y vamos por un buen 2012 sin efectos mariposa ni hundimientos de grandes navíos.

Juan Sabena.

domingo, 29 de abril de 2012

El sueño del poeta.


Los engranajes crujen y la máquina sigue. Unos pocos clavan el freno. Los que paran se caen. La máquina no se detiene.

“Lo esencial es el camino, muy pocos pueden verlo. Muchos son poseedores del carro mas hermoso cuando no se dan cuenta que andan por la ruta equivocada.” — dice el anciano ciego mientras me mira fijamente a los ojos; me mira con el alma, y nunca vi a alguien que pueda ver tan lejos.

♦♥*(aca atras todo está osufnoc)*♣♠

El militar limpia su espada en el pasto y le sonríe a una campesina que parece estar por bajarse.

Se pueden ver las luces de la ciudad a lo lejos, pero no vamos en ese camino, siempre por otro camino, siempre… otro camino... uno que tenga corazón.

Los caballos se agachan y empiezan a masticar algunos yuyos mientras nosotros hacemos el conteo de bajas. 

(el velo semitransparente de lo onírico, crea una densa niebla)

Las brujas ríen mientras nosotros preparamos la comida y todo el mundo se va a dormir.

La luz de la ciudad es cada vez mas fuerte… cada vez mas fuerte…


*** 
El despertador suena exactamente a las 8:37, me levanto de mi cama con la cabeza dándome vueltas y pienso en el sueño que acabo de tener.

Sin perder tiempo, agarro una hoja de papel y con fina caligrafía empiezo a escribir la interpretación de lo que, para mi, fue el sueño mas revelador de mi vida..:


Perrea mami, perrea
 perrea pa' lo nene
 perrea pa' las.... ¿nena?...


perfecto; "nena".




Juan Sabena.

lunes, 6 de febrero de 2012

Hoy en "Biografías asombrosas": Dimitri Karkoff, licenciado en ciencias matemáticas.



  Nació en la Rusia comunista de Stalin el 7 de mayo 1931. Ya desde pequeño se podían observar en el, destellos de grandeza. Conocido entre los vecinos como "calculadora humana" (o como diría un ruso "человека калькулятор"), el pequeño Dimitri podía resolver a muy temprana edad, sudokus de nivel avanzado y experto. Pasó sus primero años de vida en "Bishkek" un pequeño pueblo de Rusia en el que forjó una gran amistad con Viktor Laroff , un niño de por ahí, que posteriormente habría sido el inventor de la famosa "ensalada rusa" que todos comemos hoy día en navidad.
  A la edad de 12 años, y por motivo de los conflictos en el país, Dimitri y su familia emigraron a la Argentina el 17 de julio de 1943.
  A la edad de 13 años, y muy prematuramente, Dimitri decide entrar en la universidad de Buenos Aires a estudiar la carrera de "ciencias matemáticas", durante esa época, Karkoff también saca su primer libro, que es ampliamente cuestionado por la crítica. El título era "Mejore su vida, contando ovejas como un experto" y entre otras cosas, aseguraba que contar ovejas de a números primos aumentaba el IQ en un 42% en 2 meses y que esta práctica también aseguraba el sueño antes del número primo "47".


  Unos años después, ya graduado con honores, y volviendo de un largo periodo de inactividad, Dimitri sorprendió a la crítica bibliográfica matemática con el polémico ensayo titulado "por qué dos mas dos es igual a tres" en el que comprobaba irrefutablemente que dos mas dos podía dar efectivamente tres. Los críticos no habían dejado de sorprenderse, cuando al año, Karkoff sacó un nuevo ensayo titulado "Me equivoqué, dos mas dos da cinco, no tres". En este nuevo tomo, Dimitri advertía algunos errores de su primer ensayo solo perceptibles para el, con lo que finalmente comprobaba que dos mas dos, en realidad daba cinco. Los críticos leyeron este nuevo ensayo y lo aceptaron como ley lógica. Dos años mas tarde Dimitri volvió al ruedo con "Dos mas dos DA cinco, pero también podría dar tres". este ensayo no tuvo mucho éxito, porque pronto fue sustituido por "MALA MÍA, dos mas dos daba efectivamente cuatro" en el que Dimitri se disculpaba y decía que luego de mucho análisis, había llegado a la conclusión de que dos mas dos, daba cuatro. Este es un fragmento de un discurso que dio a través de una radio en relación al tema:
  "...Me encontraba yo haciendo un picnic en el campo cuando se me ocurrió comer una fruta, saqué una manzana de mi cesta, pero vi que estaba golpeada, así que la dejé sobre el mantel y saqué otra, pero adivinen... esta también estaba magullada... entonces decidí sacar una naranja, pero imaginen mi sorpresa cuando vi que la fruta no estaba madura... Con ira saqué una mas y vi con satisfacción que esta estaba perfecta!..en ese momento, vi las dos manzanas y las dos naranjas, y supe que tenía cuatro frutas... y supe.. supe que había cometido un error (ahí Karkoff estalló en lágrimas, y las líneas telefónicas se saturaron, la radio marco 37 puntos de rating ese día)..."
  Tras esta seguidilla de errores, y después de ganarse la antipatía de los críticos, Dimitri se aisló y empezó una serie de estudios de los que salieron algunos libros de poca monta tales como: "Las matemáticas no te van a dar amor", "Bolzano, no se la banca mano a mano", "Como pelar un kiwi con precisión matemática" y "Andy en el mundo de las matemáticas", una novela especialmente truculenta, que relata las aventuras de un niño de once años que se pierde, y debe resolver una serie de problemas matemáticos para volver a su casa. Cabe destacar que no la recomiendo para nada, al final de la novela, Andy muere asesinado por un filoso exponente de grado 7, y una pandilla de polinomios secuestra y asesina también a los padres del niño, queriendo así lograr un final emotivo en el que Andy y sus padres se encuentran en un cielo donde no existen las matemáticas, pero logrando en cambio, un final patético, macabro y predecible.

  Luego de estos sucesos, Dimitri se fue aislando cada vez mas, hasta que ya nadie habló de el, incluso muchos pensaron que había muerto. Así vivió varios años, y por eso, fue una gran sorpresa para todo el mundo cuando sorpresivamente Dimitri se hizo poseedor de el Premio nobel de las matemáticas, esto sucedió en 1990, karkoff tenía 59 años.

  Durante sus varios años de encierro, Dimitri había creado algo que revolucionaría completamente al mundo de la geometría; era su famoso "Triángulo Rectuso", un impresionante triángulo, en el cual, cada uno de sus tres ángulos era recto (o sea, medía 90°) y su, mas impresionante aún, "Triángulo Obtusongo", en el cual, cada uno de sus tres ángulos era obtuso (o sea, mayor a 90°). Se cuenta que las autoridades que entregan el premio, creyeron que esto era ridículo, y Karkoff los convenció dibujándoles los triángulos en una servilleta.
  Yo, el redactor de esta biografía, les confieso que tampoco lo podía creer, ya que como dijo Karkoff en sus apuntes: "la mente humana es incapaz de imaginar estos triángulos hasta que los vé, y basta con verlos una sola vez para que el cerebro pueda imaginarlos y comprenderlos". Y efectivamente, conseguí moviendo varios contactos, la imagen escaneada de las servilletas, y al verla, les puedo asegurar que cambió mi forma de ver el mundo.
  Por eso, y para que el lector se sienta satisfecho con esta humilde biografía, subí la imagen a un servidor de descargas directas, para que usted, lector, pueda descargarlas fácilmente y maravillarse ante semejante hermosura geométrica.
para descargar las imágenes, click ACÁ
  Dimitri Karkoff muere el 15 de octubre de 2011 a la edad de 80 años, dejándonos un hermoso legado de sabiduría encriptado dentro de sus apuntes. Para terminar, quiero leerles el epitafio que hay sobre su lápida, que me parece muy hermoso y a la vez muy cierto; dice:
  "Gracias por hacernos creer en lo imposible, Gracias por hacernos confiar en lo improbable."

Juan Sabena.

sábado, 8 de octubre de 2011

Crónicas de un forro: Tiempo


Habían pasado cuatro años desde la última vez que te vi…


Recuerdo esa tarde, en aquel bar, cuando decidimos separar nuestros destinos. Recuerdo que llovía, recuerdo que me abrazaste y me diste un beso…
    Nunca fui bueno con vos, nunca te merecí..., pero aquella tarde de lluvia, en aquel bar, fuimos el uno para el otro, para siempre y por última vez.
    Recuerdo como un haz de luz atravesó la lluvia y se coló por la ventana… se reflejó en tus ojos, en tus lagrimas… se reflejó en tus pelos dorados hasta convertirse en oro.. en blancura, en pureza.
    Pero sin piedad, decidí  que ya era demasiado para nosotros… te di un último adiós, y te dejé llorando, mientras yo me iba caminando a través de la lluvia, sin mirar atrás
    Y cuatro años han pasado, cuatro años en los que casi no pensé en vos, es gracioso como uno puede enterrar el pasado tan fácilmente, fingir que nunca ocurrió…
    Cuatro años pasaron hasta hoy, que te veo una vez más, a través de esa ventana sentada en ese lugar, en aquel bar, donde alguna vez nos despedimos para siempre, mientras la lluvia caía del lado de afuera…


…estas mas gorda.

Juan Sabena.


sábado, 18 de junio de 2011

Excusa que justifica mi falta de actividad en el blog.



 La verdad: Estoy en un extraño periodo de transición y desorientación...me cuesta ordenar mis ideas y por eso me resulta tan difícil escribir cosas buenas o cuerdas...


La excusa (metafóricamente correcta): un mapache salvaje entró a mi habitación y desordeno todos mis papeles, meó mi PC y se escapó, no sin antes zapatearme la cara, escupirme y reírse de mí.


***


Para que esto no sea tan vacío voy a improvisar un cuentito que tengo en mente.



El complot de las hormigas



…La siguiente historia ocurrió hace algunos años. En esa época nosotros vivíamos en una casa hermosa, de dos pisos y con un patio grande. Al principio las hormigas aparecían de vez en cuando en el patio para comerse a algún bicho muerto, o insecto que pasase por ahí, ellas no se metían en nuestros asuntos asi que nosotros no nos metíamos con ellas. Con el tiempo, la cantidad de hormigas aumentó. Veíamos cada tanto a alguna merodeando por el piso de la casa, comiéndose las migas que se nos caían o las manchas pegoteadas de gaseosa derramada.


 La cosa se nos empezó a ir de las manos cuando las hormigas se empezaron a propasar… iban de a grupos de a dos y mordisqueaban los chicles pegados en nuestras suelas y si podían, nuestros pies. También se subían a la mesa a aprovechar los restos de café que quedaban en el fondo de las tazas, y en la cena teníamos que estas empujándolas de la mesa para que no avanzaran sobre nuestros platos. Me acuerdo que mi padre hacía un aro de fuego en el piso alrededor de la mesa para que ellas no pasaran.


 Fumigar no era una opción debido a mis dos gatos, que estaban quedando desnutridos porque las hormigas se comían su alimento, aunque a veces sospecho que el insecticida no las habría frenado.
Lentamente las hormigas se fueron adueñando de la casa, teníamos que comprar el doble de comida de lo necesario, ya que ellas irrumpían en nuestra heladera sin remordimientos, también terminamos durmiendo todos en una habítación y hacíamos guardias de media hora para que los insectos no nos mordisquearan mientras dormíamos...


Cuando ya fue insoportable fue que tuvimos que mudarnos… para ese tiempo, las hormigas caminaban libremente por el techo y las paredes y teníamos que salir a comer afuera todos los días porque ellas se abalanzaban sobre nuestros platos de comida incluso antes de que terminásemos de comer..


Asi fue que terminamos mudándonos. Ahora ya no es una casa grande, sino un departamento chico, sin patio… el barrio, asi como su gente son extraños y dudosos, y queda lejos del trabajo de mis padres.
 No hay hormigas acá, cada tanto una o dos cucarachas a las que no les prestamos atención,… pero cada vez que vamos a comer, miro por encima de mi hombro para ver si no hay alguna hormiguita expectante, esperando para que me sirva gaseosa y poder saltar al ataque.


Juan Sabena.